Pablo Soto, concejal de la plataforma de Errejón,  ha renunciado a su acta de concejal en el ayuntamiento madrileño tras ser acusado de acoso sexual hacia una compañera de la misma plataforma.

Por su parte, Más Madrid ha hecho público el conflicto a través de un comunicado. En este, se especifica que el partido se enteró de la situación el pasado lunes. Tras esto, se activó el que denominan como protocolo “antiacoso”, y este martes una profesional confirmaba “los hechos y su gravedad”. Tras ello, la dirección reclamó el acta a Soto.

En el comentado comunicado han hecho hincapié en que la versión publicada por el acusado a través de las redes sociales, no coincide con la versión de la víctima, a la que desde el partido conceden “absoluta veracidad”.

A través de Twitter, Pablo Soto ha explicado detalladamente su versión de la historia: Ha publicado que hace una semana le informaron de que había alguien que se había sentido acosado a consecuencia suya. Dice que, tras recibir la noticia, no supo identificar la situación. Ha agregado que se cree con la responsabilidad de dar explicaciones y que este periodo ha sido para él un ” shock psicológico”. 

Después de ser informado por la formación, entendió que se había dado en una situación en la que él no había sido consciente, y ha especificado lo siguiente: “Lo que me contaron es que unas semanas atrás, un día en el que estaba tomando unas cervezas tras el trabajo, le pedí a una persona del entorno de los grupos de trabajo, pero que no sé quién es, que me ayudase a ir al cuarto de baño”, para explicar esto, ha concretado: “Tengo una discapacidad importante, voy en silla de ruedas, y en algunas ocasiones no puedo ir al baño sin ayuda […] Según me contaron, algo le dije a esa persona mientras estábamos en el baño, todavía no sé exactamente qué, que tenía tono o significado sexual”.

Además, también ha asegurado no tener conocimiento tampoco de otra ocasión en la que “la misma persona se había sentido acosada” al verle en una reunión: “Lo siento muy profundamente y quiero disculparme por lo que le haya hecho sentir”. 

Ha finalizado su declaración asegurando que no tiene capacidad para  identificar y evitar de nuevo la situación cuando vuelvan a coincidir en espacios comunes,  “y que puede generar más daño”, concluyendo que, a su parecer, “lo que corresponde, es que me baje yo “.