El Secretario General de CCOO, Unai Sordo, aseguró el pasado miércoles que la derogación de la reforma laboral no es una condición imprescindible para apoyar un gobierno “progresista”, aunque asegura que el sindicato no renunciará a sus postulados.

Así, ha declarado que la organización no exigirá a la política que se baje de posiciones maximalistas para, a continuación, el sindicato subirse a una posición absolutamente maximalista que llegue a bloquear las negociaciones, en sus propias palabras.

Y es que asegura que las posiciones de máximos no son buenas, y menos puestas como condiciones ”sine qua non”.

Por eso, ha manifestado como prioridad que haya legislatura para después poder entablar un diálogo político y social dirigido a solucionar los problemas, la precariedad y la igualdad que está generando la reforma laboral.

Sin embargo, asegura que no por ello el sindicato renuncia a sus posiciones, y que llegado el momento exigirán la derogación de la reforma laboral de 2012, además de la corrección de ciertos aspectos de la de 2010.