Oriol Junqueras ha aclarado que ERC votaría en contra de la investidura de Pedro Sánchez a la presidencia de Gobierno, pero que su voto cambiaría a cambio de una mesa de negociación “para poner en vías de solución el conflicto entre Cataluña y el Estado español”.

El presidente de ERC ha hecho estas declaraciones por escrito desde la cárcel, donde cumple la pena por el delito de sedición, a través de una entrevista de Euskadi Irratia.

En la entrevista ha hablado de “ampliar espacios de acuerdo” refiriéndose a otros partidos. “Siempre estamos dispuestos a seguir construyendo amplias mayorías, y por eso les damos tanto miedo. Pero no prevemos cambiar unas alianzas por otras, sino seguir sumando apoyos en favor de nuestros objetivos o de los que compartimos con otras fuerzas”, ha señalado.

Ante los calificativos de “traidor” hacia otros dirigentes de su partido como Rufián, responde que “tienen libertad para expresar lo que quieran, pero nuestra lucha no es contra otras fuerzas independentistas” y ha aclarado que “el adversario es otro y, si alguien nos tacha de traidores, que venga a prisión y que nos lo diga. Que quede claro que nadie tiene más ganas de lograr la independencia de Cataluña que ERC y yo, nadie”.

También ha hablado sobre la “buena relación” con los partidos vascos, pues asegura que Cataluña y Euskadi tienen “objetivos comunes y, sobre todo, un adversario común”. Así como de los ciudadanos que no han secundado las protestas por la sentencia del procés, asegurando que también se les debe tener en cuenta.

Junqueras ha situado a Sánchez entre “ceder ante la derecha conservadora y nacionalista o abrir de verdad la vía de un gobierno progresista”, recalcando que “está en su mano, ya que, para los intereses de Cataluña, está por ver si el PP y el PSOE son la misma cosa. Por ahora, parece que sí”.