El Parlamento británico está terminando de preparar su primera sesión sabatina desde que comenzó el siglo XXI, para decidir el destino final del Brexit, acuerdo por el cual se efectuaría la salida del Reino Unido de la Unión Europea pactado por el primer ministro del país, Boris Johnson, y las autoridades de Bruselas.

Johnson ya ha iniciado su búsqueda de votos cruciales para conseguir los 320 apoyos que necesita para que validen un acuerdo muy parecido al que su predecesora, Theresa May, vio rechazado en los Comunes. El bloque europeo exigió traspasar a un texto con validez legal una alternativa pragmática, factible y con la misma seguridad para validar un cambio que, en definitiva, reemplace la protección de Irlanda por otro modelo que evita los controles aduaneros en la frontera terrestre.

La Unión Europea, que cuenta con el visto bueno de Dublín, ha renunciado a que la red de seguridad modificada sea ilimitada, y con la introducción del principio de consentimiento, a los cuatro años del protocolo, la Asamblea de Irlanda del Norte podrá determinar si lo pospone o no.

La sesión empezará con las declaraciones del primer ministro, donde explicará los rasgos generales de su plan y trasladará sus expectativas de aprobación al resto de miembros de la cámara.