En la mañana del pasado sábado 4 de mayo, el equipo de Salvamento Marítimo ha salvado a 118 personas de morir ahogadas tratando de cruzar en patera el Estrecho para llegar a nuestras costas. Contando también las 18 que salvaron en la madrugada del mismo día, van más de 136 personas y 5 pateras rescatadas por los buques de Salvamento.

La situación en Oriente Próximo y en África se recrudece, y con la llegada del buen tiempo, familias enteras y decenas de refugiados se lanzan a las aguas en condiciones infrahumanas para salvar la vida e intentar buscar una oportunidad en España. Las mafias que operan en toda la franja sur del Mediterráneo, sin ningún tipo de escrúpulo, siguen lanzando a las aguas con la promesa de una vida mejor al otro lado embarcaciones de recreo o incluso juguetes hinchables rebosantes de personas desesperadas.

La embarcación ‘Salvamar Arcturus’ interceptó uno de esos juguetes, poco más que un colchón hinchable, con once personas encima. En las otras dos pateras localizadas por la Guardia Civil, viajaban 41 (37 varones, dos mujeres y dos niños) y 66 personas (38 varones, 20 mujeres y 8 niños) respectivamente.

En Europa se debate y se trata la situación de la inmigración masiva y forzosa de manera totalmente ajena a la realidad, desde despachos y comités, tratando cifras más que personas. Los diferentes Gobiernos del sur de Europa siguen preguntándose por qué ocurre esto, y qué pueden hacer para detener esta marabunta, mientras España, uno de los países que más inmigración irregular recibe, encabeza la lista de venta de armas a Arabia Saudí y otros regímenes como el de Marruecos, alimentando el conflicto que obliga a estas personas a arriesgarse tanto a ellas mismas como a sus hijos en busca de una vida en “paz”.​