Andalucía no cobrará los anticipos que le corresponden a cuenta del sistema de financiación autonómica y la compensación del IVA hasta que haya gobierno. 

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, argumenta, apoyándose en un informe encargado a la Abogacía del Estado, que el Ejecutivo interino de Pedro Sánchez no puede actualizar el importe de las entregas a cuenta de 2019 y la liquidación del IVA que adeuda a las comunidades autónomas porque esto «puede comprometer o condicionar la actuación del nuevo Gobierno». Aseguró que la solución pasaría por que el PP, Ciudadanos y Unidas Podemos apoyen la investidura de Pedro Sánchez como presidente. 

Para Andalucía, la tercera comunidad autónoma peor financiada, la retención de las transferencias estatales supone una merma de 1.350 millones de euros con los que la Junta contaba cuando elaboró sus cuentas. Dinero al que no está dispuesto a renunciar su presidente, Juanma Moreno, quien encabezó ayer una rebelión de los barones del PP contra lo que califican de «chantaje» político a las administraciones regionales. 

El presupuesto de 2019 contemplaba unos ingresos no financieros de 31.776 millones de euros. De ellos, 19.223,44 millones de euros provendrían de las entregas a cuenta. La previsión es muy similar a la que habían hecho los técnicos de Hacienda cuando gobernaba Susana Díaz.

La no actualización de las entregas a cuenta reduce esta cuantía a 18.386 millones, lo que supone una merma en los ingresos públicos de Andalucía que la Junta cifra en 837 millones. A ello se le suman más de 513 millones de euros del denominado «mes trece» de IVA, por la liquidación definitiva del impuesto del ejercicio de 2017. Ambos ingresos pendientes suman los 1.350 millones de euros que reclama Juanma Moreno.