La mesa de negociación entre el Gobierno y la Generalitat para abordar el “conflicto catalán” se reunirá por primera vez el próximo miércoles 26 de febrero.

Quim Torra no ha cedido a la presión de Sánchez y ha fijado sus propias condiciones para que la mesa de negociación con el Gobierno se reuniera antes de que finalice febrero, como reclamaban tanto el presidente del Gobierno como ERC.

Torra envió a primera hora de este jueves una carta a Sánchez en la que manifestaba que no podía acudir el lunes 24 de febrero, como el Gobierno había propuesto, por motivos de agenda de “carácter personal”. Sin embargo, ofrecía cinco días distintos para ese encuentro. Tres horas después, el presidente respondió con otra misiva, en la que acepta una de esas fechas, el 26.

“Nos parece perfecto poder convocar la primera sesión de la mesa de diálogo el próximo miércoles 26 de febrero por la tarde, en el Palacio de la Moncloa”, explica Sánchez en una carta remitida a Torra. “Todos sabemos que es necesario el diálogo y esta debe ser la legislatura que lo promueva”, continúa. El presidente subraya además que el Ejecutivo tiene voluntad de “dialogar y de acordar”.

Por su parte, en una carta difundida a los medios a primera hora de la mañana, Torra ha lamentado que el diálogo no haya empezado con buen pie: «Hacer propuestas de fecha de reunión a través de los medios de comunicación, sin haberlas pactado antes en la agenda de las dos partes, no es la forma de mostrar que se quiere un diálogo honesto y fructífero».

Además, las discrepancias entre JxCat y ERC en torno a la exigencia de un mediador internacional ha puesto en los últimos días en cuestión el calendario de la futura mesa de diálogo sobre Catalunya. Mientras JxCat insiste en que haya un mediador en la futura mesa, ERC pide no convertirlo en condición indispensable, a la vista de la negativa tajante del Gobierno de Sánchez.