En España 16.000 locales de pequeño comercios cierran sus persianas al año, mientras que las plataformas de compra “online” y las grandes superficies aumentan sus ganancias. Eroski, por ejemplo, ganó la suma de 33 millones de euros en 2017. El pastel se va repartiendo cada vez entre menos manos.

En Vizcaya el fenómeno es palpable. Y es que según datos sacados de El Correo, el 53% de los pequeños comercios ha perdido ventas en el primer trimestre de 2019.

Este nuevo modelo basado en grandes superficies y centros comerciales se manifiesta con mayor presencia en la Margen Izquierda, donde la reconversión industrial ha sustituido las grandes fábricas de cientos o miles de trabajadores por grandes centros comerciales como Max Center y Megapark (Barakaldo) o Ballonti (Portugalete).

Los resultados saltan a la vista: terciarización, aumento del paro y de la precariedad y estrangulamiento del pequeño comercio. Esta realidad es especialmente visible en el casco viejo de la localidad de Portugalete, donde las calles han pasado de rebosar vida a ser un desierto de comercios con persianas cerradas.