El personal de tierra de Iberia, tras el fracaso de negociación con la patronal, vuelve a la huelga con un 53% de servicios mínimos para vuelos nacionales y extranjeros y con un 100% a las islas.

La huelga, que se suma a los parones del pasado julio, pretende utilizarse para pedir estabilidad laboral. El comité de huelga señala que la mitad del personal de Iberia Airport Services en el Aeropuerto de Barcelona son trabajadores eventuales y exige que trabajadores temporales pasen a ser fijos.

Como afirma el sindicato, más estabilidad laboral permitiría solucionar situaciones como la de sobrecarga de trabajo y combatir el abuso de las horas extraordinarias; facilitar la gestión de turnos y horarios para evitar trabajar hasta nueve días seguidos, y para que los trabajadores puedan conciliar su situación laboral, personal y familiar.

Ha sido el Ministerio de Fomento quien ha decretado estos servicios mínimos del 53% para los vuelos nacionales y extranjeros y de un 100% para los vuelos a las islas Baleares y a Canarias. Vueling, por estos parones, se ha visto obligado a cancelar 92 vuelos esta semana, teniendo que ofrecer a los 14.000 clientes afectados otro vuelo o la devolución íntegra del pasaje.

Iberia, en cambio, solo ha cancelado seis vuelos por la huelga de su plantilla, ya que el personal de Iberia Barcelona consta de unos 2.700 trabajadores, que se encargan de la facturación, el embarque, carga y descarga, y de la asistencia y mantenimiento de los aviones, pero además de a Iberia este personal presta servicios a diferentes de compañías, entre ellas, Vueling, British Airways y Turkish Airlines.

Las negociaciones entre empresa y trabajadores se rompieron este miércoles, cuando la empresa acabó por no aceptar la creación de una comisión de seguimiento de los acuerdos alcanzados. Además, la huelga del personal de tierra de Iberia coincide con la huelga indefinida de los vigilantes de seguridad de El Prat, que arrancó el pasado 9 de agosto. Sus reivindicaciones son muy similares así como los trabajadores de Iberia Barcelona, los de Trablisa también exigen acabar con la sobrecarga de trabajo en el aeropuerto. Sin embargo, la Delegación del Gobierno decretó para esa huelga unos servicios mínimos del 90% provocando así que la incidencia fuese mínima.