Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, se enfrenta en este nuevo año a la negociación de la PAC, mitigar el impacto del Brexit y a los aranceles impuestos por Trump. 

Teniendo en cuenta los presupuestos concedidos por la Unión Europea para 2021-2027, Planas se encuentra ante un futuro difícil para la Política Agrícola Común (PAC). 

Su objetivo principal es negociar una PAC lo suficientemente bien dotada para garantizar un futuro para los ganaderos y agricultores españoles en los próximos años.

En cuanto a la pesca, deberá negociar con otros países para que la flota española pueda seguir faenando en caladeros internacionales, y al mismo tiempo trabajar en Bruselas para que el impacto del Brexit no suponga un golpe para la flota pesquera nacional. 

Además, Agricultura deberá hacer frente a las negociaciones bilaterales y las políticas de la Unión Europea con la administración de Trump, para lograr el retiro de los aranceles a los productos agroalimentarios españoles, entre ellos el aceite de oliva. 

Desde asociaciones agrarias también reclaman varios puntos de vital importancia que deben ser atendidos en esta nueva legislatura. Entre ellos destacan el reequilibrio de la cadena agroalimentaria para para que los productores reciban precios justos, las barreras comerciales a nivel global, o el difícil y urgente relevo generacional en la profesión agraria.