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Fuente: RTVE.es

El pasado 9 de Agosto llegó al puerto de Algeciras el Open Arms con los 87 inmigrantes recogidos en el mar Mediteráneo por éste mismo barco el día 2. Desde el Gobierno se ha declarado “que no existen inmigrantes de primera y de segunda” y que no se les concederá “ningún estatus especial”.

Resulta gracioso escuchar estas declaraciones. Claro que no existen inmigrantes de primera y de segunda, porque todos son tratados de tercera; ¿cual sería ese estatus especial que se le podría haber concedido y no se ha hecho?, una entrada VIP a un CIES o una extraditación exprés a su país de origen, o un cordial recibimiento a base de pelotas de goma quizás.

Según Estrella Galán, directora de la Comisión Española de Ayuda al Inmigrante, existen varias fases en el protocolo de inmigración. Éste comenzaría con la revisión médica que lleva a cabo la Cruz Roja, posteriormente son entregados a las fuerzas del estado y luego se evalúa si son extraditados o pasarán a engordar los CIES de nuestro país. Al llegar a nuestro país los inmigrantes son puestos a disposición policial durante 72 horas, donde los inmigrantes son tratados de forma inhumana, en unas condiciones pésimas y para nada dignas, donde no se les permite prácticamente comer ni beber.

Estrella Galán, haciendo “galán” de su hipocresía en apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez, declarando que desde la aplicación de las políticas de éste gobierno “se desdibujan las preocupaciones de que los inmigrantes no accedan a su derecho al asilo o a procedimientos legales”.

¿Cuáles han sido estas políticas? La política de puertas abiertas enlazada con la construcción de nuevos CIES, una política totalmente despreocupada por establecer una economía que permita el ingreso de éstos inmigrantes al proceso productivo, los condena a la miseria y la reclusión en éstos centros, hasta que son repatriados a sus países de origen o explotados por mafias en España.

El pico de lo absurdo de éstas políticas viene cuando éstos inmigrantes tras pasar 72 horas en dependencias policiales, éstos son descartados como ganado, donde se asigna a cada persona un supuesto “perfil humanitario”, en base a no se sabe qué esquemas, más allá que la propia arbitrariedad de las propias instituciones; cuyos inmigrantes que no cumplan este “perfil humanitario” son directamente repatriados. Y los que sí los cumplen son enviados al CIES de Algeciras donde serán amontonados hasta nueva orden. Ésto es el futuro que les espera a los inmigrantes recién llegados del Open Arms.