Ante el inminente cierre de La Naval de Sestao , astillero histórico de Vizcaya, Pablo Iglesias habla de que aún “queda tiempo”, barajando la posibilidad de incorporar el rescate de ésta al Presupuesto General del Estado y se reúne con el lehendakari Iñigo Urkullu para pedir que “se moje” en torno a este conflicto.

A lo largo de la mañana del 22 los trabajadores de La Naval se han manifestado bajo gritos de “Cierre no” ante el anuncio del cierre de la misma, oportunidad que Iglesias, junto a otros representantes de Podemos, no han perdido para dirigirse a los trabajadores y hablar de opciones a día de hoy inviables.

Iglesias afirma que “Tenemos tiempo para que en los Presupuestos Generales del Estado, o en su negociación, se pueda contemplar el rescate de La Naval” palabras, poco firmes y dudosas, a cientos de personas que  ven su futuro en manos de decisiones de terceros. Asimismo, habla de esfuerzo, afirmando que “Nosotros nos vamos a esforzar en ello. Gracias a vosotros lo público se defiende y, ahora dado que se da una negociación de presupuestos, hay que aprovechar para que los Gobiernos se comprometan”.

Las palabras “rescate” y “nacionalización” llegan tarde para la plantilla de La Naval, que tras haber sufrido la privatización y lo que esta conlleva, ven como sus vidas dependen de negociaciones entre empresas y Estado, quienes al parecer serán una vez más quienes decidan destruir el empleo de cientos de personas y arrojarlas al paro.