Este pasado martes, durante la presentación del proyecto presupuestario en el Senado, Esther Muñoz, senadora del PP, ha criticado la destinación de fondos en el ámbito de la memoria histórica.

La polémica intervención se realizó durante la sesión de control al Gobierno desde la cámara alta. La senadora ha querido meter cizaña preguntando por la situación de la justicia, recordando la pasada huelga de los funcionarios de justicia que tuvo lugar en esta misma legislatura. A tal acusación la ministra ha asegurado que: “La Justicia está mejor que hace ocho meses y queda mucho trabajo por hacer porque la situación de la Justicia estaba en un absoluto abandono”.

En cuanto al tema candente, la adjudicación en los presupuestos de 15 millones de euros a la Dirección General para la Memoria Histórica, la senadora del PP ha afirmado que estos fondos se utilizarán para “que se desentierren unos huesos”.

Tras esta declaración los miembros del PSOE han tildado a la senadora de “sinvergüenza” y le han instado a irse de la sala. El conflicto ha acabado cuando el presidente del Senado, Pío García-Escudero, ha pedido silencio. Muñoz ha advertido: “No se pongan así que hasta en eso son unos incompetentes”. Para cerrar la discusión, Delgado ha tildado el citado comentario de “indigno”.

Tras la sesión, la senadora del PP se ha apresurado a matizar que con “desenterrar unos huesos” se refería a los de Francisco Franco, y no a los de las decenas de miles de represaliados políticos asesinados durante el franquismo y enterrados en cualquier cuneta.

Parece que el PP prefiere obviar todos los otros gastos que provocan monumentos y organizaciones que ensalzan el fascismo. Este partido sigue avanzando en su misma línea de rechazar una memoria histórica que ensalza a los verdaderos patriotas que defendieron el país de un levantamiento militar y que lucharon contra el fascismo.

En el otro lado, el PSOE tampoco nos ofrece una memoria histórica transformadora o justa, puesto que sigue permitiendo la impunidad de aquellos que propagan esas mismas ideas entre la población.

En nuestro país existen organizaciones franquistas y fascistas: Hogar Social Madrid, Fundación Francisco Franco, España 2000 etc. Sin embargo, a pesar de autodenominarse de “izquierdas” no parece golpear contundentemente a estas organizaciones, sino que las tolera y deja que sigan avanzando.

La ministra de justicia ha defendido las tareas que se están llevando a cabo en su competencia calificando de incompetentes y partidarias las medidas tomadas en Justicia durante la pasada legislatura del PP, contribuyendo a reafirmar la imagen del Senado como una tertulia y no como un órgano democrático.