PP y Ciudadanos siguen desenmascarándose día sí y otro también como legitimadores de la dictadura franquista que reprimió a nuestro pueblo durante casi 40 años. Una dictadura donde sus representantes no sólo no sufrieron juicio ni condena alguna, sino que además siguieron ocupando altos cargos tanto en las empresas y el sistema judicial como en partidos políticos que se lavaron la cara y se presentaron como “democráticos” de la noche a la mañana. Una dictadura que todavía conmemoran los fascistas de este país y que como es lógico, el Estado no hace nada por impedirlo.

Esta semana, la Cámara Alta del Senado ha aprobado una moción que condenaba la dictadura, pedía la prohibición de las fundaciones que exalten el fascismo y mostraba el respaldo para exhumar a Franco del Valle de los Caídos, además de reformar la Ley de Memoria Histórica. En la votación de dicha moción, con ningún voto en contra, PP y Ciudadanos se abstuvieron, mostrando su complicidad con el franquismo. El Partido Popular, queriendo disimular su carácter reaccionario encubierto y equiparar el fascismo con el comunismo (comparación defendida por muchos liberales de este país), ha pedido también la ilegalización de asociaciones o fundaciones que exalten el comunismo.

Además, en el debate, el partido liderado por Casado ha señalado que ellos condenan la dictadura franquista, refiriéndose a la condena realizada por los conservadores al franquismo en el Congreso en 2002, siendo esa la única vez en que el PP ha votado a favor de condenar la dictadura.

Recordemos que esta política de abstención contra el franquismo no es nueva entre estos dos partidos. Ya en verano, ante la polémica sobre la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos, los dos partidos se opusieron a esta propuesta, argumentando que “son cosas del pasado que no conducen a nada”, que no vale de nada “abrir viejas heridas” o que “40 años después no es algo urgente”, riéndose así de miles de personas que sufrieron el fascismo en sus carnes y de los familiares de republicanos que están enterrados junto al dictador.

Por otra parte,  otros partidos, como el PSOE o Podemos, pese a estar supuestamente llevando adelante decretos contra el franquismo, no están haciendo nada en la práctica para frenar el fascismo que sigue presente en las calles, marcándolo como parte de su agenda política, y esperando a otros momento para seguir rascando votos. Además, se puede ver como los fascistas siguen hoy campando a sus anchas en nuestro país mientras “El Gobierno del cambio” les deja vía libre.