De los trabajadores que salieron del sector educativo en lo que llevamos de verano, el 83% proceden del sector privado, mientras que el 17% restante proceden del público. 

El número de trabajadores del sector educativo se redujo en 162.039 personas durante los meses de junio y julio, según los datos de afiliación media de la Seguridad Social, situándose de esta forma como el segundo dato más elevado de la última década. La gran mayoría de la destrucción de empleo, más del 82%, corresponde al sector privado. 
El despido de profesores interinos es una práctica que se repite año tras años y que les impide cobrar las vacaciones. Aun así, vemos que es minoritaria frente a la situación que se produce en los centros educativos privados.
Si tenemos en cuenta los datos que aporta la Seguridad Social, desde 2014, que es el primer año en el que la Seguridad Social aporta el desglose, el sector privado cada vez destruye más empleos al llegar el periodo estival. 

La sangría de trabajadores en los meses de verano se ve compensada más tarde, en septiembre y octubre, con picos en la creación de empleo en este sector. Sin embargo, entre ambas fechas, miles de docentes no cobran las vacaciones y ven mermados sus periodos de cotización, al ser dados de baja de la Seguridad Social. Los datos de la última década reflejan que en los últimos años se producen cada vez más salidas del mercado laboral en verano y más altas el comienzo de curso.
En el caso de la Educación Pública, un decreto del Gobierno de Rajoy en 2012, de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el sector educativo, facilitó en plena crisis que las Comunidades Autónomas pudieran despedir a los docentes interinos al concluir el curso.

fuente: eldiario.es