Los jornaleros del campo en Extremadura se encuentran actualmente inmersos en un conflicto entre los sindicatos y la patronal agraria debido a que un alto porcentaje de propietarios se ha negado a aplicar la subida de sus salarios en concordancia con el nuevo SMI aprobado en diciembre.

Desde principios de año, tanto los empresarios como la patronal se están negando a aumentar la remuneración a los cientos de miles de trabajadores que trabajan en los campos extremeños, alegando que esta subida significaría mecanización y disminución de la mano de obra asalariada. Ante esto, los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, convocaron una huelga general de los jornaleros desde el 21 al 25 de mayo tras no lograr acuerdo alguno por parte de las Patronales Agrarias. Sin embargo, tras tres días decidieron desconvocar y acudir al Servicio de Mediación y Arbitraje de Extremadura que, a pesar de haber dado la razón a los sindicatos, no sirvió para nada ya que no se materializó la subida al valor mínimo por hora (7,13 euros). Cabe añadir que la negativa a pagar el SMI está encabezada por los grandes terratenientes que, además, presionan a los pequeños propietarios a que tampoco lo hagan.

Por ello, el pasado 7 de junio aproximadamente 300 jornaleros de la finca La Adelantada en Badajoz decidieron parar la producción con el objetivo de reclamar la aplicación de la subida salarial. No obstante, las reclamaciones de estos jornaleros no se quedan ahí, ya que denuncian otras muchas vulneraciones de sus derechos laborales que se llevan incumpliendo durante décadas, como kilometraje, horas extras u horas nocturnas no pagadas o pagadas al mismo precio, la no afiliación a la Seguridad Social de todos los días trabajados, jornadas de más de seis horas y media (como señala el convenio), etc.

Tras ello, desde el 10 de junio, la Asociación 25 de marzo lleva a cabo una movilización por las empresas del campo de Extremadura para conocer de primera mano la situación de los jornaleros e informarles del convenio y de sus derechos. ​