Esta última jornada de protestas en Hong Kong, una de las más violentas desde que comenzaron hace 5 meses, deja un total de 200 personas detenidas por la policía y 188 bombas de gasolinas incautadas. 

Según ha declarado la policía de Hong Kong, las personas arrestadas han sido acusadas de delitos de reunión ilegal, posesión de arma ofensiva, daño criminal y uso de cobertura facial durante dicha reunión. Además de las bombas de gasolina, la Policía también ha confiscado bastones extensibles y aerosoles de pimienta. 

La manifestación de este sábado ha sido la más violenta hasta la fecha, en la que los manifestantes han quemado y destrozado tiendas, dañando también las instalaciones de transporte público de la ciudad. 

Por su parte, la Policía de Hong Kong ha vuelto a utilizar gases lacrimógenos para frenar a los manifestantes y despejar las calles. 

Estas nuevas protestas se deben a la reunión a puerta cerrada entre los principales dirigentes del Partido Comunista en Pekín  que cuatro días, concluyendo este jueves con el anuncio de un “perfeccionamiento” en la forma en la que se nombra y releva al actual líder de Hong Kong.