Fuente: Cadena Ser.

El día 27 de agosto fue un día de luto en Vitoria. Se confirmaba la muerte del trabajador de Michelín que quedó atrapado en una plataforma elevadora y que había entrado en coma inducido el día anterior. Minutos después de que se confirmara esta muerte una trabajadora de correos moría en un accidente de moto mientras trabajaba.

En los dos últimos años son tres más los trabajadores muertos en la empresa de Michelín de Vitoria y ya se venía denunciando carencias en materia de prevención y salud laboral y fallos en los protocolos de la empresa. A pesar de ello no se ha tomado ninguna medida por mantener la seguridad de estos trabajadores, que ven cada jornada de trabajo como tarea de vida o muerte.

Han sido doce los trabajadores muertos en sus puestos de trabajo en Vitoria durante el mes de agosto. Cada una por una causa diferente, cada una de ellas de distinta manera, pero esta elevada cifra nos hace ver una relación entre cada una de ellas, una causa común: unas condiciones ínfimas de trabajo.

Los empresarios ven en sus trabajadores simples números que multiplican sus beneficios. Sus gastos en seguridad y protección de la vida de los trabajadores son mínimas, para que sus ganancias sean máximas. Una gran mayoría trabaja para sobrevivir, con una condiciones de trabajo que llevan incluso a la muerte, para que unos pocos empresarios tengan una vida de lujos sin trabajar.