Tras la publicación de la noticia en la que se informa que el Institut Balear d’Habitatge (Ibavi) ha triplicado en cuatro años el suelo público para construir viviendas sociales, no han tardado los partidos del “cambio”, PSOE y MÉS, en pronunciarse en sus redes sociales sobre su trabajo por “garantizar” el derecho a la vivienda o sobre compromisos de construir más vivienda pública.

Reconociendo que son medidas a medio y largo plaz o , la realidad es que no deja de ser un castillo en el aire para el presente de muchas familias trabajadoras que viven en situación de tener que ingeniárselas para no ser echadas de sus viviendas actuales o tener que contemplar incluso la opción de ocupar pisos vacíos para poder acceder a un techo, por lo que las afirmaciones no son nada más que estratagemas para perpetuarse en sus asientos durante las máximas legislaturas posibles.

Acaban de celebrarse las elecciones generales y se acercan las municipales, y con ello los partidos exponen sus logros, pero la realidad nos muestra cómo nos encontramos ante unas instituciones incapaces de dar una solución real al grave problema de la vivienda en Baleares, con el ejemplo de la nefasta gestión llevada a cabo por la famosa oficina “antidesahucios” del ayuntamiento de Palma, la cual no sale de la burocracia, no presiona a los fondos buitres y bancos, etc.