El secretario general del PSOE quiere someterse a la votación del Congreso este mismo mes de julio, aunque no tiene los apoyos necesarios para ser investido presidente del Gobierno.

La última ronda de reuniones que ha celebrado con los principales líderes políticos no ha tenido buenos resultados. Especialmente con Pablo Iglesias, al que el PSOE considera su “socio programático preferente”, pero el desacuerdo con el líder de Unidas Podemos sobre cómo articular un Gobierno ha embarrancado la negociación, la cual no ha avanzado cuando están a punto de cumplirse dos meses de la celebración de las elecciones generales.

Sánchez e Iglesias se han reunido en la Moncloa este martes durante cerca de una hora. Ha sido la segunda cita celebrada en menos de diez días. Previamente, los dos dirigentes se habían visto otras dos veces de forma pública. El resultado ha sido negativo en los dos últimos encuentros. Tanto Sánchez como el secretario general de Podemos mantienen sus posiciones de partida y en Moncloa hablan de “bloqueo”. 

Sánchez tiene intención de presentarse a la investidura en la semana del 10 o en la del 17, según fuentes gubernamentales. Y lo hará aunque no tenga los apoyos. Así se lo ha comunicado a Iglesias en su reunión de este martes.

Aunque desde Unidas Podemos aceptaron negociar ese “Gobierno de cooperación” antes de que el PSOE lo definiera exactamente, la oferta concreta de Sánchez no convence a los de Pablo Iglesias, que exigen su presencia en el Consejo de Ministros como “garantía” de cumplimiento de los acuerdos programáticos a los que se lleguen.

Desde el PSOE sostienen que Iglesias “no ha descartado votar en contra de la investidura” y que Sánchez le ha trasladado que, “con o sin apoyos, en el mes de julio habrá investidura”.