El pasado lunes, tras salir a la luz la noticia del acuerdo comercial cerrado entre el pasado gobierno del Partido Popular y varias empresas privadas con el gobierno venezolano, un portavoz del gobierno del PSOE salía ante los periodistas a señalar rápidamente la procedencia de dicho acuerdo.
Este acuerdo, por un valor de 20 millones de euros, se suma a los anteriores acuerdos comerciales en los que España exporta armamento a Venezuela, de un total de 6,1 millones de euros entre 2016 y 2017. Los 20 millones de euros corresponden al programa de modernización de 86 carros de combate AMX-30, de procedencia francesa.
La empresa española Star Defence Logistic Engineering SL con sede en Móstoles (Madrid), instalará en dichos carros de combate nuevos equipos informáticos y electrónicos, provenientes en gran medida de una empresa israelí. Esta empresa, creada en 2008, es además suministradora habitual del Ejército español.
Conviene recordar que el PP se ha referido en numerosas ocasiones hacia Venezuela como una dictadura criminal, convirtiendo a este país en una de las distracciones habituales de la machacada clase obrera española. Además, el Consejo Europeo acordó un embargo casi total a Venezuela en 2017 según el cual este tipo de acuerdos comerciales deberían estar vetados.
Sin embargo, el capital se ha abierto entre los más mínimos resquicios burocráticos y en su camino ha puesto de relieve el circo propagandístico: Los gobiernos capitalistas a ambos lados del Atlántico se estrechan la mano sin guardar ninguna coherencia con la propaganda implicada.
La excusa esgrimida era que la licencia de exportación era previa al bloqueo de la UE. Sin embargo,  la ratificación obligatoria de dicho acuerdo por parte del PP fue posterior al bloqueo y de todas formas se consolidó el acuerdo. El PSOE, como decíamos, ha señalado rápidamente al PP buscando solidificar su propia postura frente a Venezuela, pero de forma muy oportuna el portavoz del actual gobierno ha declinado contestar si pensaban revisar el acuerdo con Venezuela.
Este acuerdo, en la línea de los anteriormente ratificados por los gobiernos de PP y PSOE de venta de armamento y municiones a Arabia Saudí, Irán, Israel o Venezuela, etc., no es más que otra nueva muesca para los salvaguardas de la burguesía española.