Unidas Podemos acepta aparcar sus medidas económicas más ambiciosas para facilitar el despegue de la coalición con el PSOE.

Pablo Iglesias ha decidido aparcar sus políticas económicas para calmar a los inversores. El líder de la formación morada parece tener como objetivo prioritario en su agenda el despegue del Gobierno progresista.

Sánchez e Iglesias tienen prácticamente cerrado su programa económico, que continuará sobre la base del Presupuesto fallido de 2019. De esta forma, Nadia Calviño emerge como figura para calmar al Ibex en medio de una nueva desaceleración. La Moncloa ha admitido ya cierta intranquilidad entre el empresariado, por lo que esperan calmarles con una política económica continuista.

Además, Calviño ha multiplicado los contactos con empresarios para sosegar los ánimos. “Más que la política económica, nos preocupa que cale el relato de Podemos contra la gran empresa”, explica una de las firmas del Ibex. Calviño tampoco descuida el flanco exterior: la semana pasada estuvo en Berín para subrayar su compromiso con la consolidación fiscal, pese a que Economía desconfía de los números de Bruselas.

Cumplir a rajatabla las recomendaciones de la Comisión Europea supondría acometer duros recortes en plena desaceleración. Por este motivo, Calviño apuesta por una política económica de continuidad. Tiene el apoyo de Sánchez y ahora también el de Podemos. De esta forma, buscará consensos para las grandes reformas y apostará por una política fiscal que no ponga en riesgo el crecimiento.

Así, Unidas Podemos renuncia a subir el IRPF a los ricos y al control de precios en la vivienda, así como a imponer un impuesto a la banca. Los de Iglesias renuncian también a crear una empresa pública de energía, aparcando así sus medidas más ambiciosas para que el Gobierno progresista eche a andar.