Carles Puigdemont plantea reunir este lunes a la cúpula de altos cargos de Junts per Catalunya con el objetivo de establecer nuevas condiciones y exigencias a Pedro Sánchez en el marco de la investidura y la negociación entre el PSOE y ERC.

Aun sin necesitar los votos de JxCat para formar gobierno, el PSOE entabló negociaciones con el partido de Puigdemont el pasado miércoles. En dicho encuentro se reunieron la vicesecretaria general del partido socialista y dos diputadas del partido independentista.

Ante esta situación, Puigdemont ha querido preparar este segundo encuentro para presentar a Sánchez un nuevo número de condiciones, que endurecerían la negociación, de modo que el PSOE abriera las puertas a una discusión sobre la autodeterminación de Cataluña.

Estas nuevas exigencias comenzarían por establecer un mediador internacional que se encargase se supervisar dichas negociaciones entre Sánchez y Torra. Éste último es una de las personas que Puigdemont ha citado para que conozca aquello que deberá defender en su encuentro con el PSOE.

El principal objetivo de la formación es que se tome una decisión entorno a la investidura y que en ella los socialistas acepten un compromiso para entablar un diálogo, a pesar de que sigue apostando por el ‘no’ a Sánchez y continúa defendiendo el bloqueo del Estado.

Mientras tanto, ERC se adaptaría a un establecimiento del diálogo, a pesar de que éste no se lleve a cabo, necesariamente, por los dirigentes, es decir, por Torra. Por ello, en caso de que Sánchez acabe pactando con ellos, por unas exigencias menores, Puigdemont los señalaría de traidores a la causa independentista.

Asimismo, Puigdemont tiene en mente otra acción que movilice las negociaciones a la investidura y es la presentación de una moción que establezca la celebración de un nuevo referéndum de autodeterminación como única solución al conflicto.