El primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha viajado el pasado martes por sorpresa a la capital de Siria para encontrarse con el presidente, Bashar al Assad, con el cual ha mantenido una reunión acerca de las relaciones entre ambos países en el aspecto militar, como lo han comunicado ambos países.

En un contexto de tensión en la zona, provocada por los enfrentamientos entre Irán y Estados Unidos. El mandatario ruso ha querido sacar musculo reuniéndose con uno de sus aliados.

El portavoz de Rusia, Dimitri Peskov, ha asegurado el encuentro y ha relatado que el mandatario ruso se ha traslado al lugar donde se encuentra el puesto de mando del ejército ruso en la zona. En dicho lugar se reunió con el líder sirio, según comenta la agencia Sputnik.

El encuentro, del cual también ha informado la agencia siria SANA, establece otro acontecimiento importante en las relaciones positivas entre Putin y Al Assad, al cual ha apoyado militarmente en los últimos tiempos, para confrontar frente a las revueltas realizadas por los rebeldes y los terroristas.

Putin ya se había desplazado a Siria hace tres años, pese a que en esas fechas se estableció en la base de aérea de Hmeimim, en Latakia. Según informa la agencia SANA, el mandatario de Rusia ha aprovechado la ocasión para desear felices fiestas al ejercito ruso, con un menaje al que también se ha referido Al Assad, que ha asumido los “esfuerzos” hechos por los países aliados en el contexto del conflicto.