Salpicado por la corrupción y por la reciente filtración de mensajes, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, ha anunciado que no se postulará a la reelección. Además, deja la presidencia de su partido.

Ricardo Rosselló ha anunciado este domingo que ya no aspirará a la reelección de su cargo en las elecciones de 2020, tras nueve días consecutivos de protestas en las calles exigiendo su renuncia. 

A las graves denuncias de corrupción que salpicaban su gobierno, relacionadas en su mayoría con el desvió de fondos provenientes de EEUU, se sumó la semana pasada una filtración de cientos de mensajes violentos, sexistas y homófobos escritos entre el propio Rosselló y su círculo íntimo, en los que se hacia alusión a miembros de la oposición y diversas personalidades puertorriqueñas.

También ha asegurado que dejará la presidencia del Partido Nuevo Progresista (PNP), que aboga por la incorporación total de Puerto Rico como un estado más de Estados Unidos. Por último, afirmó que afrontará el juicio político al que le busca someter el Parlamento del país.

Puerto Rico ha sido el escenario de protestas y disturbios desde que se filtró la semana pasada un chat en el que Rosselló y otros once hombres de su entorno cercano intercambiaban mensajes homófobos y misóginos.

En uno de esos chats, por ejemplo, uno de los colaboradores de Rosselló se mofaba de Ricky Martin por su condición sexual, que el cantante hizo pública en 2010. En otro, se burlaba de los cadáveres que se amontonaban en la morgue tras el huracán María, que dejó casi tres mil muertos en la isla según cifras oficiales.

La protesta del miércoles pasado, que según sus organizadores reunió a cientos de miles de personas y fue la más masiva, había sido liderada por los artistas Bad Bunny, Ricky Martin, René Pérez (ex integrante de Calle 13) y Benicio Del Toro. 

A la lista de celebridades que se solidarizan con las protestas se sumó este domingo el cantante Marc Anthony.

Ricardo Rosselló se convierte así en el primer gobernador de Puerto Rico en renunciar a darle continuidad a su mandato. La filtración de chats privados se suman al escándalo de corrupción que involucra a varios altos funcionarios en el desvío de al menos 15 millones de dólares federales de los aportes de Washington para la Educación y Sanidad.