Rusia control fronterasFuente: vnmedia. Presidentes de Ucrania y Georgia

Rusia, mediante la Comunidad de Estados Independientes, controla todo el sur de su frontera. Al oeste, cuenta con el tímido apoyo de Armenia, Azerbaiyán, Moldavia y susocio principal, Bielorrusia, que es a su vez un importante aliado de China y los países del ALBA. Pero miles de kilómetros de frontera escapan del control militar ruso, ya que están controlados por países miembros de la OTAN. Una lucha por la cual está inmersa Rusia desde que en 1990 comenzaran diferentes fases de adhesión de países europeos miembros de la OTAN.

La inclusión de Ucrania y Georgia en la OTAN significaría que toda la frontera oeste de Rusia, salvo los 960 km que comparte con Bielorrusia, estarían en manos de su contrincante, la OTAN, y, por ende, EEUU.

Hace varios meses Rusia y Bielorrusia se mostraban preocupadas por la actividad militar en el Mar Báltico, cuyas aguas controlan varios países de la OTAN como Lituania, Letonia, Estonia, Polonia o Alemania. Además de los movimientos militares que se estaban dando en la frontera de Polonia, limítrofe no solo con Bielorrusia sino con el oblast ruso de Kaliningrado, un importante enclave de 15.0000 km2 y zona militar con salida al Mar Báltico y frontera con Polonia y Lituania.

La defensa de los intereses económicos de EEUU en todo el mundo dio paso, en 1949, a la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).Una organización militar de los principales países de occidente que, en sus orígenes, trató de frenar mediante amenaza de guerra el desarrollo de las democracias populares en el este de Europa y de la propia URSS hasta que, con la aparición del Pacto de Varsovia a mediados de los años 50, la política exterior soviética pasara a competir por el reparto del mundo frente a China, EEUU y Europa.

Desde entonces, el tablero en el que se ha convertido el mapa europeo suscita los recelos de los principales líderes por los movimientos estratégicos de uno y otro bando, la OTAN por un lado con EEUU a la cabeza y,por el otro, Rusia al frente de la CEI. Las fronteras son un continuo campo de batalla, de movimiento de tropas y armamento.

Las relaciones entre Rusia y la OTAN son tensas. La llamada cumbre entre Putin y Trump de hace escasos días simboliza que las piezas siguen sobre el tablero y que el mapa de todo el mundo, sin excepción, sigue siendo perseguido como un trofeo por las dos superpotencias.

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