El pasado domingo medio centenar de personas lograron entrar en Melilla mediante el primer salto colectivo a la valla desde el pasado mes de octubre. Solo 52 de los 100 que intentaron realizar dicha acción logró pasar la valla con éxito. El salto se produjo en torno a las 6:15 de la madrugada en una zona del perímetro fronterizo ligeramente más vulnerable y cercano al aeropuerto.

Al menos un herido tuvo que ser trasladado a un centro médico, y tendrá que ser operado, y el resto fueron trasladados al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, donde varios inmigrantes fueron atendidos por diversas heridas en brazos, piernas y cabeza. Otro de ellos fue detenido, presuntamente por resistirse a la autoridad. El último salto colectivo por la valla de Melilla se produjo el pasado octubre de 2018, cuando lograron traspasarla unas 200 personas. Diferentes trabajadores han tenido que retirar tanto ropa y calzado como garfios caseros para escalar la malla anti escalada que recubre la alambrada y que contiene cuchillas.

La mayor parte de los inmigrantes procedía de Camerún, Costa de Marfil y Malí. Lugares donde en los últimos diez años ha ocurrido algún conflicto, entre ellos la guerra en Costa de Marfil y Mali.

Unido a la huida de conflictos armados mediante pateras, y buscando asilo en los países desarrollados de Europa, se trata de una de las mayores crisis humanitarias de la historia. Los conflictos en algunos países son provocados por los mismos estados que no cumplen los cupos de inmigrantes a los que dar asilo para el reparto equitativo dentro de Europa.