El caso del Tarajal, en el que se acusó a 16 guardias civiles de homicidio por imprudencia grave con resultado de muerte y denegación de auxilio a 15 migrantes que trataban de entrar a Ceuta, ha sido archivado por la aplicación de la doctrina Botín.

Los hechos ocurrieron el día 6 de febrero del año 2014 cuando un grupo de 300 migrantes trataban de entrar a Ceuta fueron contenidos de forma violenta por los guardias civiles que se encontraban en la frontera.
No obstante, a pesar de que se mostraron indicios de criminalidad, el juzgado número 6 de Ceuta ha procedido a la aplicación de la denominada doctrina Botín y, por tanto, a archivar la causa.

Esta doctrina dictamina que no podrá abrirse un juicio oral en aquellos casos en los que sólo exista acusación popular, ya que se requiere una acusación pública o particular, es decir, la de un perjudicado directo.
Por ello, pese a los indicios de delito de homicidio imprudente y de negación de auxilio, no se ha admitido la apertura de juicio oral, a pesar de que se habría abierto acusación popular por parte de CEAR, el Observatorio DESC, la Coordinadora de Barrios, la Sociedad Humana, la Asociación Pro-Derechos Humanos y el Comité René Cassin.

Además, María de la Luz Lozano, la jueza que ha archivado el caso, ya habría rechazado previamente en dos ocasiones la personación de familiares de seis de los asesinados en dicha actuación policial, ya que no cumplían los requisitos. Cabe señalar que, otro de los argumentos que la defensa utilizó, era que el grupo más grande de migrantes, donde se ahogaron su gran mayoría, se produjo en el lado marroquí, quitando la responsabilidad a los agentes españoles.