La juez retrasa el juicio hasta noviembre a petición de la fiscalía.

La mañana de este lunes, el juicio por el contrabando de un Picasso valorado en 26,2 millones fue suspendido. El exbanquero no habló con ningún periodista, se montó en su coche y se alejó del juzgado sin hacer ninguna declaración ante la jueza.


La magistrada explicó ante la prensa los motivos por los que el juicio fue suspendido. La suspensión fue solicitada por la fiscalía, y se debió a “cuestiones procesales y de agenda”. Al parecer, la defensa también pedía este aplazamiento del juicio, ya que ambas partes estaban negociando un acuerdo. 


Esta mañana la defensa cambió de idea y pidieron que se llevase a cabo la audiencia, al no poder llegar a un acuerdo. El que tal vez sea el motivo real de este atraso es que el fiscal experto en patrimonio se encontraba de vacaciones y no tenía un sustituto cualificado. Tal vez esta sea a su vez la razón por la que la defensa cambió de opinión para acudir ante la jueza hoy y que no se atrasara.


En 2012, Botín autorizó de su puño y letra a la casa de apuestas Christie`s Iberica para pedir la autorización al Ministerio de Cultura para vender el Picasso en una puja en Londres. 


Naturalmente, el Ministerio de Cultura rechazó esta idea por el alto valor histórico y cultural de la obra. El fiscal cree que pese a que Botín conocía esta prohibición, el exbanquero subió el cuadro al velero “Adix” y dio instrucciones al capitán que ocultase la obra a las autoridades. 


El barco navegó hasta Córcega y  las autoridades francesas, al conocer las intenciones de Botín, inspeccionaron el barco.