Siendo España un país desindustrializado  que vive a base del sector turístico, el posible cierre de las bases de Ryanair en Tenerife y Gran Canaria ha puesto en jaque la economía de estos territorios.

El impacto que podría tener estos cierres en el turismo de Canarias sería desastroso. Más aún en la actualidad, ya que la región está sufriendo las consecuencias de la desaceleración del turismo y de la pérdida de atractivo de los destinos de sol y playa español por la recuperación de países como Turquía, que está «robando» turistas alemanes y británicos. De hecho, Canarias es la única comunidad de los principales destinos de España donde la presencia de turistas ha caído en lo que llevamos de año, un 2,8%, siendo esa caída en junio del 7%. 

Además, el pasado jueves la aerolínea comunicó el posible cierre de otras tres bases españolas, siendo ya un problema de Estado. Todo este problema se desarrolla en un contexto marcado por el Brexit y la devaluación de la libra.

Los representantes de los tripulantes de cabina de la compañía destacaron que, si se cierra la base de Ryanair, la isla perdería 5.200 pasajeros cada día. «Las frecuencias que mantiene la compañía desde Tenerife Sur no son recuperables y se van a perder», explican fuentes sindicales.