El Tribunal Superior de Justicia de Canarias asegura, en su fallo contra la empresa hotelera Bercuma S.L., que la norma laboral ha ignorado la peligrosidad de las profesiones feminizadas y que las camareras de piso requieren una evaluación ergonómica de sus puestos de trabajo. 

Una sentencia pionera en España considera que el trabajo de las camareras de piso de los hoteles entraña una peligrosidad que debe ser atendida como tal en la prevención de riesgos laborales. El fallo, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, asegura que la norma laboral ha ignorado la peligrosidad de las profesiones feminizadas y que debe ser interpretada además con perspectiva de género. Esta perspectiva debe aplicarse también a la hora de aplicar la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) para graduar las sanciones a las empresas. 

Con estos principios revoca una sentencia anterior, que establecía una sanción reducida, e impone a la empresa hotelera Bercuma S.L., con motivo de la denuncia de Inspección de Trabajo a su hotel Hesperia en Yaiza, Lanzarote, la multa más elevada por no haber llevado a cabo la evaluación ergonómica de los puestos de trabajo de las camareras de piso. 

La evaluación ergonómica tiene por objeto detectar en los puestos de trabajo el nivel de presencia de factores de riesgo para la aparición de problemas de salud. La organización del trabajo, la falta de personal y la sobrecarga en materia laboral que hoy en día se da en el sector de la hostelería son factores que incrementan la aparición de lesiones músculo-esquelética en el colectivo de las Kellys.
Por eso, defiende el TSJ de Canarias, que el concepto de peligrosidad debe ser interpretado conforme a la realidad actual e incorporando la perspectiva de género, dado que estadísticamente son las mujeres las que realizan en mayor medida este tipo de tareas en sus puestos de trabajo. Además, la sentencia alude también a la aparición de síntomas psíquicos por la monotonía y la elevada carga de trabajo.