La emancipación de los jóvenes menores de 30 años constituye un reto histórico en nuestro país, situándose en un 19% el número de aquellos que se lo pueden permitir. Esta situación muestra las consecuencias del difícil acceso a un empleo de calidad entre los jóvenes, lo cual empeora ante la subida de precios de la vivienda, y supone el retraso de la maternidad. 

Los datos presentados por Unión Sindical Obrera (USO) en el informe “Situación sociolaboral de la Juventud en España 2018-2019”, advierten que la media de emancipación de quiénes tienen entre 16 y 29 años, ha alcanzado un mínimo histórico al situarse en un 19%. No obstante, este dato debe situarse junto con el del precio medio del alquiler que, actualmente en España, se encuentra en 862 euros.

Este informe también muestra cómo, aunque haya habido un aumento en el número de contrataciones, éstas no implican que el empleo al que acceden los jóvenes no sea precario, lo cual se demuestra al ver como desde el año 2018 el paro se ha reducido en unas 100.000 personas mientras que la tasa de actividad de los jóvenes ha descendido un 0’43%. Además, la tasa de paro de los que se encuentran entre los 16 y los 30 años continúa por encima de la general. 

Por ello, si se compara el precio de los alquileres con el salario que pueden percibir a través del empleo actual, éstos suponen un 105’25% de sus ingresos (en la población de 16 a 29 años) y un 67’3% (en la de 30 a 34 años). Ante esta situación, las parejas retrasan la maternidad y se tienen menos hijos. En concreto, la edad media para tener hijos se sitúa en los 31 años, frente a los 29 en el año 2008. Además, la media de hijos es España se sitúa en 1,25 hijos, teniendo que ser ésta de 2’1 para estabilizar la pirámide poblacional. 

Fuente: Diario de Mallorca