La empresa, situada en la Vall d’Uixò desde hace más de medio siglo, cierra después de la supuesta “pérdida de confianza” por parte del grupo de Amancio Ortega. Sin embargo el cierre de la empresa estaba dictaminado desde hace tiempo, a causa de las deudas acumuladas.

La sociedad salió de concurso de acreedores en 2016 después de tres años en suspensión de pagos, antes de pagar una deuda que había aplazado con el convenio firmado con los acreedores y que incluía una quita del 50% de lo adeudado.

A pesar de los dos EREs, un ERTE y las constantes reducciones salariales a las que se sometió a los trabajadores, la empresa va a echar el cierre, ya que como indican los propios trabajadores, no ha mantenido la actividad que realizaba anteriormente pese a que éstos afirman que puede ser solvente.

Con el cierre de Stylsaf, crece la lista de empresas que han cerrado en Castellón, dejando prácticamente desierto el panorama industrial en la provincia, y dificultando todavía más la recuperación de la actividad industrial.

Ante este panorama los trabajadores de Stylsaf no se han quedado parados, convocando una manifestación para el próximo día 16 en Vall d’Uixó, junto al “Comité Pro-Frente Obrero”, para denunciar la situación a la que se enfrentan.