Jordi Vilà, gerente de la Funeraria de Palma controlada por Unidas Podemos, podría cobrar más que el propio alcalde de la capital balear (unos 60.000 euros anuales). En virtud del complemento aprobado por objetivos, su nómina anual bruta conseguiría alcanzar los 82.000 euros anuales, teniendo en cuenta las aportaciones que recibía por retribución básica y de complemento.


Un aumento de sueldo sin parangón incluso entre los ediles, concejales del gobierno y otros cargos políticos relevantes, y motivado por el presidente de la compañía, Alberto Jarabó, también de Unidas Podemos. Fue él quien motivó la introducción de esta medida en el punto siete del orden del día en el que se aprobó el aumento de las atribuciones a la figura del gerente.


Una demostración de poder salarial ante los ojos de los trabajadores palmesanos que se enfrentan a un casi 10% de parados y ahora, con el verano, a jornadas laborales maratonianas y contratos precarios de hasta 40 horas semanales cotizados como si fueran a tiempo parcial.

Jordi Vilà, cargo de la funeraria municipal controlada por el ayuntamiento de Unidas Podemos, se convierte así en el cargo político mejor pagado del consistorio palmesano.