Para ello se acoge a la doctrina del Tribunal de justicia de la UE que declaró la nulidad de las cláusulas de vencimiento anticipado de préstamos hipotecarios y elevó a 12 meses de impago la activación del procedimiento de desahucio.

El Tribunal Supremo ha sentenciado que los bancos no podrán desahuciar a nadie a no ser que los impagos de la hipoteca supongan un incumplimiento grave del contrato. Hasta ahora, las cláusulas de vencimiento anticipado de préstamos hipotecarios daban potestad a los bancos de exigir cada mínima cantidad que faltase de préstamos de golpe cuando se producía cualquier incumplimiento. Si ya había habido un impago y el cliente no podía pagar lo restante de una vez, se iniciaba el mecanismo de desahucio.

En marzo se estableció que las cláusulas de vencimiento anticipado de préstamos hipotecarios declaradas abusivas serían sustituidas. En ese momento se estableció como línea roja el impago de tres cuotas.

El Tribunal entiende que el préstamo hipotecario es un procedimiento judicial complejo, donde se da un crédito a cambio de una garantía en caso de impago. Por ello, no puede existir, dice el Tribunal, un contrato de préstamo hipotecario de larga duración si la ejecución de la garantía del banco es ilusoria. En consecuencia, la eliminación de la garantía de pago traería consigo la eliminación del contrato.

Según fuentes judiciales, hoy en día hay 17.000 causas por cláusulas abusivas que llevan meses paralizados a la espera de la sentencia. Al haber entrado en vigor la actual Ley Hipotecaria en 2013, los casos anteriores serán sobreseídos sin más trámite, dicen los magistrados del Supremo. Si son posteriores, deberían ser sobreseídos igualmente en caso de tener la gravedad exigida. Esa gravedad está marcada por la Ley de 2019, que establece en 12 meses el impago o el 3% del capital que se prestó durante la primera mitad de la duración de la hipoteca, o si la cuantía no facilitada llega al 7% de lo prestado.