Perez-Santamaría-Aforado
Fuente: Diario de Pozuelo

La condición de aforado del sucesor de Santamaría impide que sea juzgado de forma ordinaria por verter aguas contaminadas.

La condición de aforamiento que se les concede a todos los diputados del Congreso resulta en algunas ocasiones un importante obstáculo para la justicia. Cuando se dispone de él, el individuo en cuestión no puede ser investigado por ningún tribunal ordinario, para que esto suceda ha de ser el Supremo el que tome la causa.

En esta ocasión, el problema gira en torno a Mariano Pérez-Hickman, quién tomará el escaño de Soraya Sáenz de Santamaría tras su abandono de la política y, por tanto, de su asiento en el Congreso. Pérez-Hickman fue teniente de alcalde de Pozuelo de Alarcón y concejal en este ayuntamiento durante 20 años. Estaba llamado a declarar en la causa que investiga el vertido de aguas contaminadas en el Arroyo Antequina, afluente del Manzanares y que atraviesa la Casa de Campo, junto a otros diez ediles. Sin embargo, su condición de aforado haría que evite declarar el próximo 19 de septiembre, y la causa tendrá que ser remitida al Tribunal Supremo para que Hickman sea juzgado.

Pérez-Hickman era el siguiente en las listas del Partido Popular y por tanto, muchos defienden que no se podía evitar la situación. Sin embargo, más allá de previsiones legales, este caso demuestra una vez más que han conseguido acostumbrarnos a la idea de que los diputados merecen un trato diferenciado, y lo que supuestamente servía para aligerar el trabajo de los tribunales ordinarios, se ha convertido en un obstáculo para una investigación de tal calibre.