Telefónica se retira de latinoamérica para centrarse en cuatro países, tres de ellos europeos y tan solo uno del continente americano.

Los europeos son España, Alemania y Reino Unido (a pesar del Brexit) y el americano Brasil, que según afirman “es el único territorio que invita al optimismo al otro lado del atlántico”.

Según afirma el presidente de la compañia, José María Álvarez-Pallete, “nuestras operaciones en Hispanoamérica eran hasta hace unos años el motor de crecimiento de la compañía.

Sin embargo, las condiciones particulares en estos mercados han impactado en la evolución de nuestros negocios, mermando su contribución en los últimos años por distintos motivos (entorno macro y regulatorio, mayor presión competitiva, una escala insuficiente o la volatilidad de las divisas)”