Las Fuerzas de Seguridad, en especial la policía, han creado un movimiento por la igualdad salarial entre los diferentes cuerpos de policía, conocida como el Jusapol. Posteriormente se ha creado un sindicato policial, Jupol, y una asociación de guardias civiles, Jucil, para presentarse a las elecciones de ambos cuerpos. También la tensión se ha extendido a Prisiones con el movimiento “Tu abandono me puede matar”, que según algunas informaciones comparte despacho de abogado en Madrid con Jusapol y que ha conseguido extenderse en su ámbito.

Estos tienen gran capacidad de movilización y están hegemonizando a sus respectivos sectores frente a sindicatos mayoritarios, ya que el Gobierno ha firmado pactos con ellos pero estos nunca se han cumplido, y partidos como Ciudadanos y Vox utilizan su demagogia barata afirmando que “tienen respaldo político”.

“Tanto los postulados de Jusapol como sus métodos son inaceptables, pero la verdad es que hasta ahora nadie sabe cómo frenarlo”, admiten fuentes consultadas por ABC, reconociendo la preocupación del ministerio. Entre otras razones, porque ahora la más afectada es la Policía, pero tarde o temprano la tensión alcanzará también a la Guardia Civil y desde hace meses ya ha llegado con mucha fuerza a Instituciones Penitenciarias. “No reparan en nada; en la campaña se creó un perfil de twitter llamado “candidato Marlaska” como un canal más de comunicación con los electores de Cádiz, por donde se presentaba el ministro, y hubo que cerrarlo a los diez días porque estaba lleno de insultos y amenazas”, dicen las mismas fuentes. “Eso sí, la mayoría de gente no se identifica” .

Se les acusa desde diferentes sectores de realizar: “escraches a políticos, incluso una convocatoria de rodear el Congreso cuando se celebraba el debate parlamentario para aprobar la Iniciativa Legislativa Popular sobre la equiparación salarial, no tienen precedentes en las Fuerzas de Seguridad y recuerdan a otras acciones protagonizadas por grupos radicales y populistas.”

“El ministro Zoido firmó un acuerdo salarial con los legítimos representantes de los policías y guardias civiles, y el ministro Marlaska lo hizo suyo, decisión que hasta ahora se ha traducido en dos pagos, quedando el tercero pendiente para el próximo año porque así se acordó. Jusapol puede estar de acuerdo o no con ese pacto, pero en este momento no tiene legitimidad alguna para pedir una negociación” señalan las fuentes. Según el acuerdo firmado, cada policía nacional cobrara 395 euros más al mes de media, y los guardias civiles de 457 euros de media más al mes.

A pesar de que el acuerdo que han firmado supone una subida sin precedentes en los salarios de las fuerzas represivas, si lo situamos en un contexto de represión al movimiento independentista catalán, sumado a la situación lamentable que sufre la economía española y las consecuencias que podría acarrear esto a nivel de agudización de la lucha obrera, no debería extrañar a nadie que acepten las reivindicaciones de su lucha. Aunque la brecha entre las autonomías y los cuerpos estatales aún se mantiene, a la burguesía no le conviene que las fuerzas de seguridad “muerdan la mano que les da de comer”.