Este despido se ha producido a pesar de la sentencia en firme que hay contra la compañía.

A pesar de la sentencia en contra de la multinacional, por obligar a sus empleados a pagar la cuota de autónomos cuando deberían ser considerados trabajadores asalariados, ésta ha despedido a uno de sus repartidores porque no había enviado el documento que justificaba tener al día el pago de dicha cuota.

Según UGT, representante del trabajador afectado por esta finalización de contrato (el cual forma parte de los 532 riders de Madrid que fueron considerados falsos autónomos en el macrojuicio), se trataría de un despido improcedente o nulo, si se demuestra que se trata de una represalia de la empresa porque el trabajador quiere ser reconocido como empleado, motivo por el cual el sindicato pretende recurrir el despido.

La sentencia que daba la razón a los repartidores, al considerarlos falsos autónomos, todavía no se ha reflejado en la realidad laboral de estos trabajadores. La postura de Deliveroo, tras recurrir las dos resoluciones judiciales interpuestas contra la empresa (por los trabajadores de Madrid y Valencia), es que continuará sin modificar la forma de relación con los repartidores hasta que se agote toda la vía judicial.

Los hechos ocurrieron a partir del día 22 de julio (un día antes de que se conociera públicamente la sentencia del macrojuicio de Madrid), día que le exigieron al repartidor que les enviara el recibo bancario del pago de autónomo a la Seguridad Social.

No obstante, después de que el trabajador afectado conociera la resolución que les daba la razón a los riders, respondió a la empresa preguntando el motivo por el que se lo reclamaban. Tras una serie de correos la empresa le comunicó por un correo electrónico que ese mismo día (5 de agosto) se daba por terminado su contrato de prestación de servicios.