El joven se encontraba trabajando en el campo en Coria del Río cuando empezó a convulsionar.

El trabajador de tan sólo 17 años ha muerto esta madrugada en el hospital Reina Sofía de Córdoba tras entrar en coma y sin que los esfuerzos de los médicos pudieran salvar su vida. Un duro golpe que no viene solo, pues como todos los veranos estos casos parecen estar a la orden del día

En Murcia, otro trabajador del campo se encuentra actualmente ingresado en la UCI de un hospital, después de que se empezara a encontrar mal en la finca El Soto, en Calasparra. También en la zona norte se están sufriendo los mismos casos; en Tarragona, un auxiliar forestal contratado para reforzar la campaña en verano intentando controlar el incendio de la Ribera d’Ebre, ha tenido que ser también hospitalizado tras sufrir un golpe de calor.

España, ahora con 35 provincias en riesgo por altas temperaturas que podrían ser superiores a los 42 grados y donde los contratos temporales en verano son principal fuente de ingresos, las muertes y hospitalizaciones de los trabajadores parecen no tener consecuencias.

Otro grupo especialmente vulnerable al calor son los mayores, de los cuales el calor ya se ha cobrado también su primera muerte: un hombre de 93 años murió ayer tras desmayarse por el calor en una transitada calle de Valladolid, sin que los servicios de emergencias pudieran llegar a salvarle a tiempo.