Mientras que el Convenio 189 de la OIT respecto a los trabajadores domésticos entró en vigor en el año 2011, España continúa sin haberlo ratificado a pesar de que es el país de la Unión Europea que más empleados tiene en este sector y su salario es un 59% más bajo que el salario medio bruto. 

A través de un informe publicado por el sindicato UGT se puede evidenciar la precariedad a la que se enfrentan las empleadas del hogar, ya que continúa siendo un empleo altamente feminizado. Entre los datos más significativos encontramos que el salario del 44% de empleados de este sector no llega a los 717 euros y más del 51% de dichos asalariados se encuentran trabajando a tiempo parcial.

Además, cabe señalar que, casi el 70% de quienes se jubilan en este sector necesitan complementos de mínimos para poder alcanzar la pensión mínima, así como también que el 42% de las afiliadas en este sector son mujeres de nacionalidad extranjera. Por otro lado, entre el total de personas afiliadas en el Sistema Especial de Empelados del Hogar un 13% tiene más de 60 años, mientras que en la Seguridad Social tan solo un 4’5% se encuentran en dicho intervalo de edad. 

Ante esto, UGT exige a la Administración que flexibilice los mecanismos, de forma que las familias puedan contratar a estos trabajadores y cumplan con sus obligaciones para que se materialice la relación laboral, aunque su lugar de trabajo sea el hogar. 

Esta cuestión vuelve a salir al escenario político a raíz de que el PSOE haya incluido entre sus 370 propuestas, destinadas a lograr un pacto con Podemos, una medida en la que se comprometen a firmar y ratificar dicho convenio y, de este modo, integrar en el Régimen General de la Seguridad Social a aquellas personas que se dedican al trabajo doméstico.