A pesar de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), muchas empresas evitan efectuar dicho aumento mediante la utilización de trampas e irregularidades que actualmente pueden estar afectando a cientos de miles de trabajadores.

El estudio, realizado por CC.OO., pone de manifiesto que no en todas las nóminas se ha visto reflejado el aumento a 900 euros mensuales (12.600 euros anuales), o su parte proporcional en el caso de jornadas inferiores.

Varias de las prácticas identificadas por el sindicato, y que trata de combatir a través de una campaña informativa, son el ejemplo de las irregularidades más comunes llevadas a cabo por los empresarios. Entre ellas encontramos: la trampa de incluir complementos para evitar la subida, de forma que se incluyen pluses que no se deberían añadir al cómputo; intentos de extender las jornadas laborales, ya que el SMI queda fijado para la jornada completa fijada en cada actividad determinada (el convenio colectivo puede marcar que esta sea de 37 horas); los trabajadores en prácticas o con contrato de formación y aprendizaje, en los cuales el salario no puede quedar por debajo del SMI.

No obstante, donde se han detectado más incumplimientos en este aspecto ha sido en el sector agrario, el de la limpieza y empresas que trabajan para las administraciones públicas.

De este modo, se ha puesto al alcance de los trabajadores una página web en la que se pueden hacer consultas y comprobar con datos sus nóminas para conocer si el aumento del SMI les afecta. De igual forma, se ha querido desmentir el hecho de que la subida del salario mínimo haya contribuido a la destrucción de empleo y se ha animado al Banco de España a rectificar las predicciones que realizó anunciando dichas consecuencias.