El Gobierno pondrá en marcha nuevas actuaciones de detección precoz del coronavirus, tras admitir que, a parte de los contagios oficiales, existen muchas personas asintomáticas, por lo que se debería llevar a cabo una campaña de test masiva con el objetivo de detectar al máximo de personas contagiadas y poder aislarlas en lugares habilitados.

Este plan de prevención precoz y la actuación de emergencia, es decir, la realización del mayor número de pruebas a todas aquellas personas que se sospechara que podían estar contagiados, ya fue aconsejado en un informe de la OMS, el día 12 de febrero, y que no se ha llevado a cabo hasta el momento. Por ello, en la actualidad es difícil saber realmente cuántas personas hay contagiadas, por lo que se hace más difícil la tarea de “desescalada”, como la han denominado en el Gobierno.

Por esta razón, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias se ha puesto a trabajar junto al Instituto de Salud Carlos III y el Instituto Nacional de Estadística, entre otras entidades, para poder obtener datos más ajustados a la realidad. Además, se han comprado cinco millones de test rápidos, de los cuales un millón ya los tendrían las CC.AA. para que pueda llevarse a cabo una criba en aquellos lugares con mayor prevalencia, hospitales y residencias.

Cabe señalar que, para lograr el objetivo de frenar la cadena de infección y poder romperla el Gobierno ha planteado la necesidad de aislar a aquellas personas contagiadas del Covid-19, aunque sean asintomáticas, a diferencia de la actuación pasada, en la que se pedía a las personas que tuvieran síntomas leves que se quedaran en casa. Para ello, se ha pedido a las CC.AA. que proporcionen antes de que finalice la semana un listado de infraestructuras que puedan utilizarse con tales fines (hoteles, palacios de congresos, polideportivos o albergues).