El gobierno comunicó el viernes que había neutralizado a 22 miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y de las Unidades de Protección Popular (YPG) en una serie de operaciones llevadas a cabo en Irak y Siria.

Turquía ha llevado a cabo numerosos bombardeos en la región del norte de Irak durante las últimas semanas, donde el PKK ya cuenta con numerosas bases aseguradas, como respuesta a la protesta del gobierno iraquí por la muerte de civiles en otro bombardeo contra supuestos miembros del PKK.

Pese a que las personas atacadas en el bombardeo mantienen su posición de presunción en cuanto a su pertenencia al PKK, pues solo eran sospechosos, el gobierno turco ha asegurado que se están llevando a cabo numerosas operaciones contra todo sospechoso que pueda atentar contra “la atmósfera de paz y seguridad”.

Turquía lanzó en 2016 la operación “Escudo del Éufrates” contra las YPG con apoyo del Ejército Libre Sirio (ELS), una coalición de grupos rebeldes a la que Ankara respalda en el marco de la guerra en Siria y, aunque dio por terminada dicha operación en 2017, mantuvo la presencia militar y la intervención en la zona. Asimismo, en 2019 se lanzó la “Operación Manantial de Paz” contra las YPG en el norte del país.