El Partido conservador de Justicia y Desarrollo, AKP, del presidente de Turquía Recep Tayyip Erdogan debatirá a finales de mes una ley que permitiría el matrimonio entre un violador y su víctima, lo que le otorgaría impunidad al agresor.

Esta propuesta suspendería las sentencias de los hombres acusados por delitos sexuales infantiles si se contrae matrimonio con la víctima y la diferencia de edad entre ellos es menor a 10 años.

Partidos de la oposición del mismo país han manifestado su opinión contraria a este proyecto de ley, que legaliza la violación.

No es la primera ocasión en la que se propone esta reforma en Turquía, hace cuatro años hubo un proyecto de ley similar al de ahora, que se terminó rechazando por la indignación despertada.

Según informan ciertos grupos activistas del país, y aunque desde 2009 no se contabilizan las víctimas mortales, se estima una cifra de 2.600 mujeres asesinadas en la última década.