Este jueves 11 de octubre, Rodrigo Rato, expresidente de Caja Madrid y Bankia, y otros 14 exdirectivos han sido citados por la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional  para notificarles que disponen de diez días para ingresar en el centro penitenciario que ellos mismos elijan, por un periodo de más de dos años de cárcel, dando cumplimiento a la sentencia por fraude de las ‘’tarjetas black’’, confirmado por el Tribunal Supremo el 3 de octubre.

Este caso de corrupción sale a la luz en octubre de 2014, y reveló que toda la plana de consejeros de Caja Madrid, y la posterior Bankia, durante las presidencias de Miguel Blesa y Rodrigo Rato, habían tenido a su disposición unas tarjetas de crédito Visa color negro con el que efectuaban compras y gastos personales con valor de cientos de miles de euros con cargo a las cuentas de la entidad bancaria y sin ningún tipo de declaración a Hacienda.

Este caso de corrupción afecta a todo el espectro político parlamentario, a la oligarquía financiera, y a los altos cargos de los sindicatos de trabajadores mayoritarios: el exconsejero designado por Izquierda Unida José Antonio Moral Santín (4 años de prisión), exconsejero por CCOO Francisco Baquero (3 años y 2 meses), el exsecretario de Estado de Hacienda Estanislao Rodríguez-Ponga (3 años y 2 meses), exconsejero por UGT Gonzalo Martín Pascual (tres años), exconsejero del PP Javier de Miguel (2 años y medio)…

Estos datos reflejan la facilidad que supone para los parlamentarios y burócratas de partidos políticos y sindicatos establecer un sistema fraudulento y de puertas giratorias a costa de la caja de ahorros de una entidad bancaria en la cual decenas de miles de personas tenían depositados sus ahorros. Además, por culpa de este expolio a las cajas de ahorros, han tenido que sufrir un rescate multimillonario, del cual también se han aprovechado, no haciendo más que agravar el problema y continuar manteniendo sus entramados de corrupción, y a pesar de toda esta trama de corrupción, la mayor parte de los banqueros condenados no ingresará a prisión, siendo los pocos condenados a unas penas irrisorias dejando a su elección el centro penitenciario, viendo una vez más, el trato de favor hacia la oligarquía financiera.