Al menos 2 muertos y 73 heridos, la mayoría de ellos civiles, tras explotar un coche bomba a las puertas de la base aérea que el Ejército de Estados Unidos tiene en la ciudad afgana de Bagram.

El atentado, reivindicado por los talibanes, ha tenido lugar sobre las 06:00 cerca de una clínica local situada a la entrada de la base militar. El gobernador del distrito de Bagram, Abdul Shakoor Qudousi, ha informado que siete milicianos se enfrentaron con las fuerzas de seguridad antes de hacer detonar dos de los cuatro vehículos que portaban explosivos.

A pesar de que el objetivo del ataque era la base aérea de los EEUU, las autoridades locales afirman que entre las víctimas sólo hubo civiles. La OTAN ha afirmado en un comunicado que los milicianos “atacaron una instalación médica que se está construyendo para ayudar a los afganos que viven cerca de la base”.

Por su parte, el Secretario de Estado de los Estados Unidos ha condenado “en los términos más rotundos” este atentado, y ha recalcado el compromiso de Washington con la estabilidad de Afganistán. Hace menos de una semana, el presidente norteamericano Donald Trump, había estado compartiendo el día de Acción de Gracias con las tropas en esa misma base militar.