Tras una serie de investigaciones ocultas por parte de la Fiscalía de Suiza, se relaciona la participación de Juan Carlos I en las reuniones para el plan de elaboración del AVE a La Meca con unos intereses de 100 millones de dólares ganados por el rey emérito en 2008.

En 2014, aun no acabando las obras, el empresario Javier López Madrid elaboró un encuentro vinculado con el plan en la cual tenia que estar “el rey padre”, según lo establece en un dictamen acerca de mensajes telefónicos con él en ese momento directivo de la empresa OHL, relacionado con el caso Pinto. El mensaje que redacta Javier López Madrid el 13 de octubre de 2014 sobre las 2 de la tarde es el siguente: “He pensado que lo mejor es que sea el rey padre el que reciba a Neil y compañía en privado y eso lo gestiono con mi cuñado”.

Informantes próximos al proyecto señalan a “Neil” como Neil J. Brimson, por aquel entonces director de la oficina en Qatar del despacho Herbert Smith, asesor del consorcio integrantes del plan del AVE a La Meca.

El mensaje es uno de los que mandó ese día de 2014 a un contacto desconocido. El intento de la Guardia Civil de recuperar los mensajes fue en vano, ya que borró el registro del móvil antes de entregarlo al juez.

Tanto el previo mensaje mencionado al “rey padre” como los otros acerca del mismo tema son remitidos por López Madrid a un contacto no guardado. “Además el rey tiene un viaje oficial a Holanda el miércoles”, establece en un mensaje de ese mismo día, lo que denotan que conocía el calendario del rey. “Y quizá tampoco le conviene en estos momentos” aporta al contacto desconocido, concluyendo que le mantendrán informado.

Estos mensajes acerca del encuentro relacionado con el AVE a La Meca se mandan 2 días antes de ánimos y soporte que mandaron los reyes al empresario el 15 de octubre por el caso de las tarjetas black de Caja Madrid, por el cual fue condenado. La Casa del Rey no se ha producido sobre estos hechos.

La participación teóricamente sin interés de Juan Carlos I en la idea del AVE a La Meca ya era pública y se argumentaba en los intereses del consorcio español, ya que era un proyecto cercano a los 60.000 millones y la cercanía del rey español con el rey saudí. El consorcio de compañías españolas con las saudíes obtuvo al final la Fase 2 del proyecto​ de 2012, en ese año cerca de 65 millones de esos 100 desde la fundación del rey fueron a las arcas de Corinna en concepto de obsequio, para una mujer con la cual había tenido una relación amorosa durante 5 años.

Los letrados de Corinna Larsen rechazan que esos 100 millones de dólares provinieran de intereses por la elaboración del Ave, hecha por esas empresas. Afirman que la transferencia es del año 2008 y la primera obra se hizo en 2009, por lo que hay conflictos con el tiempo. Los letrados argumentan que la comisión debería haberse realizado en el lado opuesto, desde las empresas españolas al gobierno saudí. La fiscalía suiza argumenta que ese dinero podría ser una parte oculta de reserva para entregar a Juan Carlos I y a Corinna Larsen para asegurarse la reducción de costes por
parte de las empresas españolas.

El negocio que formaban el consorcio de Al Sholua, incluidas 12 compañías españolas y dos saudíes, estuvo paralizada y hubo enfrentamientos entre las propias empresas que formaban parte de ella y entre el ejecutivo saudí y el consorcio. Los enfrentamientos continuaron hasta mayo de 2018 que las empresas españolas lograron llevarse 210 millones de manera extra.

Una de las compañías era la sección internacional de OHL, la sociedad creada por Juan Miguel Villar Mir, del cual López Madrid continúa siendo consejero delegado. López Madrid dimitió del cargo de OHL tras su participación en la financiación ilegal del PP de Madrid.