Según datos de la investigación que está llevando a cabo la Fiscalía suiza, una fundación suiza pagaba los vuelos secretos de Juan Carlos, que no quería que se conociera oficialmente.

Hace semanas que se está llevando a cabo una investigación desde la Fiscalía suiza sobre una cuenta con 100 millones de euros que el rey Juan Carlos tenía escondidos en Ginebra. Este dinero provendría de una donación, efectuada en 2007, por el ministerio de finanzas de la casa real saudí a una cuenta corriente con el nombre de la fundación Lucum, una entidad panameña de la que el rey emérito es el único beneficiario.

Posteriormente, desde esa cuenta se realizó una donación de 64 millones de dólares a Corinna Larsen, antigua amante de Juan Carlos. El fiscal suizo, Yves Bertossa, busca aclarar si ese dinero jugaba como comisión pagada a Corinna por su papel de mediadora en el contrato de las obras del AVE en la Meca, Arabia Saudí.