CC.OO ha sido condenada a pagar casi 100.000 euros a su abogado debido a que, a pesar de su relación directa y la dependencia que tenía hacia el sindicato, había estado trabajando como falso autónomo durante 35 años.

Por este motivo, su despido se ha declarado improcedente y están obligados a compensarle económicamente o readmitirle.

La sentencia, presentada por el Juzgado de los Social número 7 de Zaragoza, ha establecido que la relación entre el abogado, Javier Checa, y la Federación de Servicios para la Ciudadanía (FSC) de CC.OO era de naturaleza laboral, por lo que existía una relación verdadera de la que se derivan “notas de dependencia y ajenidad”.

Según ha manifestado el juez, dicho abogado estaba supeditado a una fiscalización y a un control permanente, además de verse obligado a defender cualquier asunto de “interés sindical”. Cabe señalar que Checa era el responsable de la atención a los afiliados y trabajadores que eran enviados por FSC.

La relación, de asesoramiento jurídico externo, entre el letrado y FSC se remonta a un primer contrato de arrendamiento de servicios profesionales que se extendió desde el año 2013 hasta diciembre de 2018. Sin embargo, unos meses antes de su finalización, FSC rescindió dicha relación, por lo que Checa interpuso una demanda de la que se derivó una resolución de despido improcedente.

En cuanto a su puesto de trabajo, Checa no disponía de un espacio físico específico, aunque sí existía un archivador a su nombre donde guardaba la documentación necesaria para la asistencia colectiva y plural, la cual iba a buscar semanalmente. Además, el abogado estaba obligado a informar y entregar copias de las sentencias, acuerdos y facturas de los afiliados.

En relación a su retribución, hasta el año 2013 se derivaba de un determinado porcentaje de la cuantía que el trabajador iba a percibir y tenía que ofrecer a FSC un 1 o un 2% en función de si los trabajadores eran afiliados o no. No obstante, a partir de ese año se estableció una cuantía fija.